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Por Elias Sevilla Casas PhD
La población mestiza cercana al Parque Arqueológico vive en varias veredas y pueblos del municipio de Inzá. Está conformada por inmigrantes de diferentes épocas, algunos desde tiempos coloniales. Se pueden dividir en campesinos, dedicados de lleno a la agricultura, en particular al café en pequeños lotes, y gente de los pueblos dedicados al servicio público (administración, salud, educación), al comercio y oficios varios. Ver para detalles de algunas localidades Otras atracciones e Indígenas de hoy para la historia de campesinos no nasas (indígenas "Guanacas").
Los pueblos y veredas son atractivas para los visitantes por la apertura cálida de la gente y por los bellos paisajes. Uno de los pueblos cercanos al Parque es San Andrés de Pisimbalá, a 1.5 kms. Se estableció en un "área de población" que fue segregada del resguardo del mismo nombre hace unas décadas. Su mayor atracción es la bella capilla doctrinera del siglo XVIII, una reliquia del viejo Pueblo de Indios, intento vano de los misioneros por concentrar a los indígenas. Otra capilla colonial está en el pueblo netamente indígenas de Santa Rosa, a 5 kms del Parque. Los mestizos que viven al borde de carretera, en la vecindad del Parque, y en el pueblo de San Andrés, se dedican a labores agrícolas y al servicio del turismo. Ellos comparten todas sus actividades y vida diaria con los indígenas de resguardo, quiens hasta ahora, con muy pocas excepciones, no tienen servicios de turismo.
No hay afrocolombianos establecidos en el miunicipio de Inzá, pero sí en Tierradentro. Ellos ocupan en particular la cuenca de la quebrada de El Salado en las cercanías de Belalcázar, algunos barrios de este pueblo, y las tierras que a la margen izquierda del Paéz están hacia La Plata, particularmente en la región de Itaibe. Son descendientes de antiguos grupos de esclavos que fueron llevados allí por sus amos payaneses en el siglo XVIII para la explotación de la sal en la quebrada de El Salado.
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